Ni sé porqué estoy escribiendo, si literalmente no tengo ganas de nada. Cosas de migraciones, aeropuertos y nostalgias.
Sin embargo... Aquí estoy, esperando que el tiempo pase, (irónicamente cuando ayer no tenía ganas de que pasara un minuto) escuchando música para sacarme esta cara de tédio, viéndo al techo y eventualmente esta pantalla. Pensando en como pasa el tiempo, en que ya llevo un poco más de seis meses fuera de mi casa, que para mí no han sido más que un pestañeo.
A veces quisiera mandar todo al carajo y regresar, y no moverme de mi cama hasta los 40 años, para ir a hacerme el exámen de próstata. Luego volvería a la cama. Pero es entonces cuándo me agarro a cachetadas de solo pensarlo. Aunque sé que es normal.
Y sigo aquí, seguiré aquí. Probablemente hiberne (en verano), mantenerme en una árdua dieta de Garfield, y té helado de limón, con bastante hielo por favor.
Aprovecho para confesar que he llorado un poco, no en frente de ella, por supuesto, siempre me hago el fuerte... No me gusta que me vean llorar.
Hacerse el fuerte no es siempre bueno :(
ResponderEliminarEra necesario decir lo del exámen? jajaja buen apunte.
Me acabas de decir que esta entrada no te gustó y creo que es la más bella que escribiste en mucho tiempo...
ResponderEliminarSupongo que es porque viene muy de tu adentro, y refleja como te estas sintiendo.
Creo que no hace falta que te diga que podes considerarme tu hermanita acá, tu amiga, tu compa, lo que quieras, sentite muy acompañado, y pronto nos vamos a juntar para tomar tequila, comer chocolates y mirar policias en acción.
Fuerza el ánimo, querido!
Nata
PD: No quiero que llores. Los chicos no lloran.
ResponderEliminar