6.11.10

Épocas Novembrinas

Y sí, como dicen todos, se acabó el año ya.
Ya estamos en noviembre, ese mes al que nadie le presta atención, ese mes que solo quieren qué pase rápido para que llegue Diciembre.
Para mi desgracia, cumplo años en éste mes, en el mes menos querido del año, después de enero. Y normalmente, lo disfruto de inicio a fín. Aunque éste, les seré sincero, quiero que pase rápido, a pesar de todo lo que se viene éste mes. Una tanda de buenos conciertos, y mis 18 años.

Tal vez esa es la causa de tanta trascendentalidad, a todos mis amigos contemporáneos les ha pasado. Yo, no podía ser la excepción. Y la verdad es que da para eso, 18 años son 18 años. Es una etérnidad! Son 4 Mundiales, 6 Copa América, 36 campeonatos de Liga. (si los sumamos como están ahora, dos por año). Así es, me siento viejo.

Ya me quejo de lo caro que está todo, hablo de política, de la inflación, despotrico de algún famoso, hasta tomo café y leo el periódico. Me siento tan jóven, pero tan viejo. Se vería mal si ando en esos carritos eléctricos para niños de Fisher Price, de los que siempre quise, por desgracia a mis papás a mí nos vieron la cara con uno que íban a comprarme, fue tal vez mi primera tumbada. Pero también se vería mal si me siento en una plaza a alimentar palomas.

Sin embargo, no me puedo quejar, han sido unos buenos vividos 18 años, he conocido muy buenas personas, y a pesar de todo, me considero una buena persona también.

Ya es medianoche en Buenos Aires, y estoy aquí en ésta cama prestada escribiendo babosadas escuchando a mi artista favorito. -Cerati, para quienes no sepan.- Mientras sufro de ésta trascendentalidad dígna de un hippie del Chorro de Quevedo, de esos que hacen cosas raras con alámbres y hablan despacio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario